Varanasi! La ciudad de Shiva

Después de 17h de tren llego a Varanasi! Salgo de la estación de trenes y negocio un tuk tuk y alojamiento. Dormiré en el Kedar Guest House por 3€ la noche, habitación pequeña, cama súper dura y «Shared Bathroom«, pero con Wi-Fi! 😀

De camino al hotel me doy cuenta que en la ciudad de Shiva se respira un ambiente místico. Búfalos por la calle, monjes rezando en los arcenes con monos atados por una cuerda, hombres semidesnudos caminando con incienso en la mano y hablando con alguien de arriba.

Llego al hotel y con un Indian Chai entre las manos enseguida entablo conversación con el dueño. Me explica un poco la ciudad, los ghats y sus costumbres.

Lo que resta de día lo dedico a tomar una ducha, cenar, hablar con los míos y hacer un poco de «trabajo de oficina» (mirar mapas, leer un poco sobre la ciudad y reservar el tren a Gorakhpur para el día 30).

Son las 8am y me levanto molido gracias a mi súper colchón de última generación. No pasa nada! Cuatro estiramientos, meto la cámara en la mochila y salgo pitando.
Un buen desayuno y aprovechando que el nivel del agua esta bajo, decido recorrer a pie los ghats más importantes. Empezando por Assi Ghat y terminado por Manikarnika Ghat.

Es un mundo paralelo lo que se vive en estos ghats, mucha tranquilidad y espiritualidad.

Al llegar a Manikarnika Ghat, el crematorio más importante de Varanasi. Busco algún local que me explique la historia y por 150rp nos subimos al tejado de un templo/casa y durante 1h observamos lo que sucede allí abajo. Estábamos en territorio de monos, y no tardan en llegar y hacernos compañía. Suerte que «Kasir» con dos gritos y un gesto tipo «mira! como me saque la zapatilla» los mantenía a ralla. 🙂

Me explica que hay todo un proceso antes de incinerar al difunto, pero para resumirlo y no hacer la entrada muy extensa os doy cuatro pinceladas.

Después de untarlo en un aceite o cera (no me enterado muy bien), lo enrollan en una tela blanca y lo bajan por las calles en una camilla de bambú. Llegados al río sagrado, el lugar exacto del crematorio tendrá un lugar u otro en función si el difunto viene de buena familia o no. Deberán comprar unos 200 o 260 kilos de madera para incinerarlo durante unas 24h. Un detalle, cuanta mayor proporción de madera de sándalo haya, más rica es la familia del difunto.

Para que os hagáis una idea, la ceremonia más simple puede costar unos 800€.

Una vez que todo queda en cenizas, estas son depositadas al Ganges. Durante trece días la familia deberá llevar una vida piadosa, pasado este tiempo se entiende que el difunto ha pasado de la tierra al cielo y con ello alcanzado el Nirvana.

Los niños, las mujeres embarazadas y los leprosos no tienen derecho a incinerarse. Estos serán atados a una gran piedra y tirados al río desde una barca.

Durante los días restantes me perderé por la ciudad antigua, daré paseos en barca al atardecer y amanecer y quizás alguna excursión.

Varanasi's street

Hindu ghat
Martes día 30 pongo a Kathmandu, Nepal! Pasando por Gorakhpur y el paso fronterizo de Sunauli.

Xavier Briansó Written by:

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